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Las Ermitas

Las Ermitas del Desierto de Nuestra
Señora de Belén, uno de los más bellos
ejemplos de arquitectura ermitaña
andaluza, se encuentran a 15 km. de la
ciudad en las faldas de Sierra Morena.
El conjunto se compone de tres ermitas
visitables y un mirador presidido por el
monumento al Sagrado Corazón de Jesús
(obra de Coullaut Valera).

Jardines de Vallellano

Los jardines de Vallellano fueron construidos en los terrenos de la antigua Huerta del Rey, conjuntamente con la avenida que significó la prolongación del Paseo de la Victoria hasta el río Guadalquivir y la remodelación de los accesos a Córdoba desde Sevilla. Fueron inaugurados el 18 de julio de 1955. Varias décadas después la zona ajardinada fue remodelada eliminándose algunos árboles y construyéndose amplios y rectilíneos paseos enlosados que sustituyeron los terrizos y sinuosos con que se diseñó originalmente. También se instalaron columpios y otros elementos para el disfrute infantil.

Albergan estos jardines gran cantidad de especies arbustivas y arbóreas, algunas de gran porte dada su edad, entre las que pueden encontrarse: Adelfa, árbol de Júpiter, casuaria, cedro, ciruelo del Japón, espina de Jerusalén, eucalipto, fresno, magnolio, mimosa, palma excelsa, paraíso, sicomoro, entre otros.

Además en este lugar se encuentran restos arqueológicos como una cisterna romana.

Instituto Politécnico

Edificio modernista construido en 1906 según proyecto del arquitecto Adolfo Castiñeyra Boloix para sede del Gobierno Civil, habiendo tenido posteriormente diversos usos como colegio mayor y Escuela de Peritos.

Tras una profunda restauración, el edificio fue reinaugurado en 1988 como instituto de Formación Profesional Maimónides. Es de destacar su imponente fachada con el gran balcón semicircular en el que aparece el escudo de Córdoba.

Iglesia del Salvador y Santo Domingo de Silos

La portada principal, de estética neobarroca, es obra de principios del siglo XX, realizada por los arquitectos Rafael de la Hoz Saldaña y Enrique García Sanz. El magnífico interior se distribuye en distintas salas desde el recibidor, del que parte una majestuosa escalera. En ella cuelgan unos exquisitos lienzos de estética modernista realizados por el insigne pintor cordobés Julio Romero de Torres.

Destacable son, asimismo, el lujoso salón Liceo, el mayor de España, obra de Juan Rodríguez Sánchez, y el patio principal, donde se ha conservado parte del claustro conventual.

Iglesia de los Dolores

Situada en la plaza de Capuchinos esta iglesia del siglo XVIII forma parte del Hospital de San Jacinto, levantado en el siglo XVI.

La sobria fachada principal se estructura mediante dos portadas, dando paso a un interior decorado con finas yeserías. Acoge una de las imágenes más veneradas de nuestra ciudad y un magnífico exponente de la imaginería barroca cordobesa, la Virgen de los Dolores, obra de Juan Prieto de 1718 que procesiona el Viernes Santo con más de seiscientos nazarenos y más de mil penitentes en su recorrido por las calles cordobesas.

Iglesia de la Trinidad

Más conocida como Iglesia de la Trinidad, la Iglesia de San Juan y Todos los Santos, es el resultado de la fusión de tres instituciones religiosas: el antiguo Convento de la Trinidad y las parroquias de Omnium Sanctorum y de San Juan de los Caballeros. Las dos primeras fueron fundadas por Fernando III El Santo.

A finales del siglo XVII, se inició la construcción del actual edificio para sustituir al anterior dado el estado de ruina en que este se encontraba.

Casi nada pervive de las antiguas iglesias fernandinas, ya que la mayor parte del patrimonio de la actual iglesia pertenece a los siglos XVIII y XIX. Parte de las dependencias conventuales se utilizaban como cuartel, uso que pervive hoy día.

La planta de esta iglesia de estilo neoclásico es de nave única con un pequeño crucero. El interior posee un notable conjunto de retablos del siglo XVIII, al igual que las dos fachadas.Iniciada a mediados del siglo XVII se erigió pronto en el prototipo de iglesia barroca.

En su fachada principal destaca la presencia de la columna salomónica, usada por primera vez en Córdoba.

Cabe resaltar también la ornamentación exuberante de su retablo y las pinturas murales de Antonio Palomino que representan motivos del Antiguo Testamento.

Iglesia de Santiago

Como la mayoría de las iglesias fernandinas, se construyó sobre el solar de una antigua mezquita de la que conserva el alminar, convertido en torre cristiana. Sus características arquitectónicas originales le han sido devueltas gracias a la restauración efectuada. Contiene numerosas obras de interés artístico, como el Cristo de las Penas del siglo XV.

Iglesia de Santa Victoria

Ejemplo singular de la estética neoclásica es obra del arquitecto francés Baltasar Drevetón.

La imponente portada se compone de un majestuoso pórtico curvo sostenido por seis columnas de orden compuesto, cornisa y frontón triangular.

En el interior destacan los enormes lienzos de Francisco Agustín Grande, pintor imitador -en lo estético- de Tiépolo.

Iglesia de Santa Marina

La Iglesia de Santa Marina, una de las más antiguas de las iglesias "fernandinas" de Córdoba, comenzó a construirse a finales del siglo XIII. Su aspecto robusto, con contrafuertes y formas sencillas, la hace inconfundible y visible desde gran parte del barrio.

A lo largo de su historia, la iglesia experimentó varias transformaciones, destacando la construcción de la Capilla de los Orozco en 1419 y reformas barrocas en el ábside del evangelio. Sin embargo, su carácter más notable es su excepcional conservación del estilo medieval, gracias a elementos como sus tres naves sin crucero, su fachada gótica con rosetón y, especialmente, la torre del siglo XVI de Hernán Ruiz el Joven, que comparte similitudes con la de San Lorenzo.

El interior de Santa Marina revela una amplia nave central con una impresionante techumbre de artesonado mudéjar de madera. En la nave de la epístola, se encuentra la hermosa Capilla de los Orozco, con una entrada mudéjar de yesería.

La iglesia alberga una de las colecciones pictóricas más importantes de la ciudad, con valiosas obras de Antonio del Castillo y Saavedra. Estas pinturas, influenciadas por Zurbarán, son un verdadero deleite para los amantes del arte. La nave del evangelio también presenta interesantes arcosolios funerarios y una bóveda barroca, que sustituyó a la original gótica.

Iglesia de San Rafael o de Juramento

La majestuosa fachada neoclásica de esta iglesia recibe al visitante que viene en busca de la protección del arcángel custodio de Córdoba, San Rafael.

La iglesia se construyó a finales del siglo XVIII sobre otra más pequeña erigida en 1652; ambas en el lugar donde tenía su casa el Padre Andrés de las Roelas, a quien la tradición cuenta que se le apareció el Arcángel en 1578 y le juró cuidar de Córdoba y sus habitantes. De esta historia viene el nombre del Juramento, por la que también se conoce a esta iglesia.

En la fachada, San Rafael comparte protagonismo con San Acisclo y Santa Victoria, mártires y patronos de la ciudad, cuyos restos hallados en la Basílica de San Pedro, y cuya autenticidad fue corroborada por el mismísimo San Rafael en otras de sus apariciones al Padre Roelas.

En el interior se custodia una imagen de San Rafael tallada en 1735 por Gómez de Sandoval, y enn la plazuela se conserva una fuente comunal de estilo barroco construida en 1809.

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