En numerosos lugares de la
ciudad figura la estatua de San
Rafael colocado sobre el capitel
de una columna votiva. Estas
representaciones conocidas
como triunfos son conmemorativas
de la promesa de salvaguarda
ciudadana que
los cordobeses atribuyen al
arcángel. El más notable es
el situado junto a la Puerta
del Puente, realizado en el
siglo XVIII y terminado por
Michel de Verdiguier.

