Esta tranquila plaza debe su nombre a la habitual presencia de agua y charcas debido al agua que derramaban los pozos y es que el arroyo Colodro fluye subterráneamente en su camino al río. El jardín en torno al busto de Manolete preside la plaza. Se erigió allí poco después de la muerte del torero en 1947, ya que Manolete y su madre vivieron unos años en esta plaza, en una casita que hoy ha sido demolida.
Frente a la plaza, merece una visita la pequeña e inmaculada ermita dedicada a los mártires San Acisclo y Santa Victoria, levantada donde la tradición cuenta que vivieron los santos en su infancia con su nodriza Minciana.

